¿Qué piensa y qué hace el docente en el aula?
| Portada del número 38 |
Cies: Nuevos conocimientos para mejores políticas |
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Raúl Jáuregui, Lidubina Carrasco e Iván Montes (UCSM) (1)
¿Qué implicancia tiene el pensamiento del docente en la formación de sus alumnos? Los modelos mentales y las creencias de los docentes representan el conjunto de conocimientos que permiten entender la forma cómo los maestros enfrentan las diferentes situaciones de enseñanza y aprendizaje en el aula. En particular, tendrán influencia en las formas de evaluar el aprendizaje, en la planificación misma de la evaluación, la percepción del mejor sistema de calificación y las causas del rendimiento de los alumnos. Para analizar los potenciales efectos del pensamiento docente en el rendimiento de los alumnos de las escuelas públicas, se hizo un estudio en el que se realizaron encuestas de percepciones a 247 maestros de la provincia de Arequipa (de una población de 698 docentes) que enseñan en el quinto y sexto grado de primaria de escuelas públicas, y se hizo un seguimiento sistemático a siete profesores durante 16 semanas de clases para observar las decisiones interactivas que adoptaron. Se observa la existencia de teorías implícitas asociadas a la connotación tradicional de la educación que, por ejemplo, vincula la evaluación a la aplicación de exámenes escritos. Los resultados sugieren que no hay una comprensión completa del sentido de la evaluación educativa, en la que la formación del alumno sea un proceso orientado al logro de aprendizajes más que al de supervisión y control por pruebas escritas. Asimismo, la mayoría de maestros sostiene que cuando los alumnos tienen un rendimiento aceptable es porque el profesor ha hecho un buen trabajo. Esto refleja el predominio de una enseñanza centrada en el docente, que considera al alumno como un receptor pasivo del conocimiento y que responde en la medida que el docente se lo exige. No obstante, el 66% de los maestros encuestados considera que el rendimiento deficiente es atribuible, fundamentalmente, al alumno. Con respecto al sistema de calificación, el 82% de los docentes muestra una clara inclinación por sistema vigesimal y la mayoría tiene la idea de que la evaluación sin pruebas escritas no tiene validez. Estos resultados reflejarían que en la mentalidad del docente sigue imperando el paradigma tradicional y que, a su vez, permanece la confusión sobre la evaluación cualitativa asociada al sistema de letras. Lo mismo sucede con el uso de trabajos grupales como estrategia didáctica de aprendizaje o evaluación, lo que hace presumir que muchos docentes no la consideran un mecanismo efectivo de formación. El seguimiento a siete profesores durante 16 semanas, permitió verificar que la mayor parte de las decisiones interactivas adoptadas, proviene de sus propios esquemas mentales tradicionales. En este sentido, el mayor problema podría ser la precaria formación personal y profesional del docente, lo que le impide ser creativo, versátil y tener una vocación formativa de personas. El presente estudio ha hecho una aproximación que evidencia y confirma una problemática muy compleja. De esta manera, surge un conjunto de preocupaciones asociadas a la idea de pensar en una reformulación total de la formación docente, por lo que es necesario continuar investigando otros factores asociados a la problemática expuesta.
[1] El presente artículo está basado en el estudio “Evaluando, evaluando: ¿qué piensa y qué hace el docente en el aula?”, elaborado por los autores en el marco del concurso de investigación ACDI-IDRC 2002. Podrá descargar la versión completa desde http://cies.org.pe/files/active/0/R0204.pdf |
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