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Estado y democracia: efectos de la provisión pública de bienestar e infraestructura sobre la opinión pública
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| Cies: Nuevos conocimientos para mejores políticas |
Luis Antonio Camacho (CIUP, Universidad del Pacífico)
Cynthia S. Sanborn (CIUP, Universidad del Pacífico)
En las últimas dos décadas los expertos en desarrollo han revalorizado la democracia política, tanto por su valor intrínseco como instrumental. Históricamente, en América Latina, sostener la democracia como un sistema de Gobierno ha sido duramente difícil. El Perú, por su parte, no ha sido la excepción. El país pasó por breves períodos de Gobierno civil que terminaron en golpes militares y sólo a partir de 1980 se instituyó la democracia plena con sufragio universal, sin embargo, fue interrumpida por el autogolpe de 1992. A partir del 2001, el Perú recuperó la democracia, pero de ninguna manera consolidada.
En ese sentido, uno de los valores que ayuda a consolidar la democracia es su legitimidad entre los ciudadanos. Según Norris Pipa (1999), una ciudadanía que valora la democracia es esencial en la medida en que contribuye a consolidar las instituciones y reglas de juego propias del sistema, desalienta las pretensiones de actores antidemocráticos y brinda continuidad al sistema en tiempos de crisis cuando el desempeño del mismo no satisface las demandas de los ciudadanos. En nuestro país, pese al recobro de la democracia a inicio del presente siglo, se ha producido entre la población un creciente distanciamiento y desencanto con respecto a esta forma de Gobierno, este desencanto estuvo acompañado de gran fragilidad de partidos políticos, una elevada volatilidad electoral y la persistencia de candidatos outsiders; las causas de esta situación recaen básicamente en el pobre desempeño del Estado.
Para comprender, de alguna manera, la relación entre el desempeño del Estado y la democracia, es importante conocer los principales enfoques teóricos por parte de algunos autores. Primero, el nuevo enfoque cultural sostiene que la relación entre el apoyo al sistema político y a la democracia y el desempeño del Estado es válida únicamente en el largo plazo y vía los procesos de modernización e industrialización. En segundo lugar, según el enfoque instrumental, el apoyo ciudadano al sistema político y a la democracia depende de la capacidad del sistema de proveer un nivel mínimo de bienestar a los diversos actores políticos y a la ciudadanía, los ciudadanos apoyan al régimen político cuando este satisface los estándares de desempeño que estos fijan y se abstienen de hacerlo en caso contrario.
Indicadores como la pobreza, aunque no miden directamente el desempeño del Estado, sirven como aproximaciones aceptables.
Asimismo, un elevado nivel de ruralidad y una mayor distancia entre la capital provincial y el distrito, están asociados también a una menor concentración de activos públicos y a una escasa presencia del Estado por lo que sus individuos presentan bajos niveles de confianza y de apoyo al régimen político y a la democracia. Por el contrario, distritos con un nivel de desempeño estatal medio presentan altos niveles de confianza en las instituciones estatales y políticas y de apoyo al régimen político y niveles de apoyo a la democracia intermedio. Mientras que distritos con elevada presencia del Estado presentan individuos con bajos niveles de confianza y apoyo al régimen político, pero elevados niveles de apoyo a la democracia. Estos últimos son considerados como ”ciudadanos críticos”, pues muestran un alto apego por la democracia, pero desconfían de las autoridades e instituciones políticas y establecen altos estándares para evaluar su desempeño.
Por otro lado, la relación entre el desempeño del Estado y el apoyo al sistema político y a la democracia en el corto plazo, usando la provisión pública de acceso a los servicios básicos de agua, desagüe y electricidad, y la provisión de los programas alimentarios (llámese Vaso de Leche y Desayuno Escolar) como indicadores del desempeño objetivo del Estado, es nulo. Es decir, que el desempeño del Estado no tiene un efecto sobre el apoyo ciudadano al sistema político y a la democracia de manera inmediata.
En este contexto, los resultados mostrados para el Perú con este trabajo constituyen, entre otras cosas, el punto de partida para una promisoria agenda de investigación, que ciertamente describan las tendencias de la opinión pública y los factores explican estas actitudes. Para ello, es imprescindible mejorar la información difundida por el INEI en el módulo ”Gobernabilidad, Democracia y Transparencia”, mejorando el cuestionario, evitando la ambigüedad en las preguntas. Finalmente, sería importante que el Estado promueva de manera activa el desarrollo económico y humano en las zonas más excluidas y deprimidas del país, a fin de lograr mayor apoyo a la democracia como sistema de Gobierno como en las zonas urbanas y relativamente desarrolladas.
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