Asociaciones de pequeños productores y exportaciones de banano orgánico en el valle de Chira
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El banano orgánico es un producto que se dirige a un nicho específico del mercado. En el Perú, la producción y exportación de este producto es una actividad reciente. La producción se localiza en la zona norte del país, en las regiones de Tumbes, Piura y Lambayeque. El 80% de la agroexportación se localiza en Piura, especialmente en el valle de Chira.
En esta región existen distintas asociaciones de pequeños productores que se vinculan a la actividad exportadora (indirectamente) a través de la cadena de banano orgánico. La exportación está a cargo de instituciones relacionadas con empresas extranjeras. Sin embargo, en los últimos años, las asociaciones y redes de asociaciones de productores han aumentado su poder de negociación frente a las exportadoras, lo que ha motivado a un dinamismo económico y a la constitución en casos de desarrollo rural exitoso.
Las exportaciones de banano orgánico en esta zona crecieron significativamente entre 2000 y 2007, tanto en términos de valor (de US$264 mil a US$31 millones), como de volumen (de 856 toneladas a 64.586 toneladas). El aumento de exportaciones de este producto involucra las zonas de menos desarrollo relativo y que de manera creciente participan en el sistema de Comercio Justo (CJ).
Un primer hallazgo en la investigación de Alan Fairlie es que en aquellas asociaciones con CJ la tasa de educación superior es mayor en un promedio de 30%, existe un mayor acceso de servicios básicos y hay mayor número de hectáreas por productor.
En cuanto a la estructura de ingresos, se observa que la cuenta más importante es aquella correspondiente a la venta de la producción destinada al mercado exterior y, en segundo lugar, a la venta de fruta de descarte en el mercado local. Por el lado de los costos, los principales rubros son los correspondientes a los insumos y mano de obra. Los principales insumos son los abonos y otros fertilizantes permitidos, los que representan el 43% del total de costos de un productor en un año.
Asimismo, al comparar los costos de producción del banano convencional y del banano orgánico, se observa que este último tiene costos de producción mucho más altos. Sin embargo, existe una relación ingreso-costo positiva para el productor de banano orgánico que participa del CJ, ya que los altos costos se ven compensados con los altos precios que pagan los mercados de exportación. Así, resulta que el ingreso neto anual de los productores de banano orgánico es 50% superior al de los productores de banano convencional.
En relación al rol del Estado, se encontró que las redes Estadote este facilitaron el acceso a insumos y de capacitaciones, sin embargo, existieron limitaciones, como su ruptura al fracasar los intentos de exportación a través de una empresa estatal. La actual ausencia de las redes de apoyo estatales deja como única alternativa para el agricultor establecer redes con las empresas. Actualmente, la evolución de redes de apoyo a brechas con el Estado define parte de las estrategias de producción orgánica de los agricultores. En este marco, la asociatividad es una exigencia para el avance y posee amplias ventajas como la negociación de manera colectiva con las empresas, para enfrentar los mayores costos y exigencias del acceso al CJ.
Las asociaciones han sido muy importantes en las diferentes fases de la cadena productiva y de la experiencia exportadora. Pero también cubren vacíos del Estado y se les demanda tareas que van más allá de su función original. Especialmente los temas de educación y de capacitación aparecen como una demanda central, junto con temas de salud y de satisfacción de necesidades básicas.
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