Descentralización: una reforma es imprescindible
| Portada del Nº 35 |
Cies: Nuevos conocimientos para mejores políticas |
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Descentralización: una reforma imprescindible Grupo Propuesta Ciudadana [1]
La única reforma que está en marcha de todas las que fueron prometidas en la transición democrática es la descentralización. A pesar de los importantes avances logrados, este proceso enfrenta una serie de obstáculos. Ad portas de un nuevo gobierno y a más de cuatro años de iniciado el proceso descentralista, es un buen momento para hacer un balance del mismo.
El punto de partida del balance es la constatación que está en curso un efectivo proceso de descentralización en el país, el cual está cambiando la forma hiperconcentrada de organización del poder que caracteriza al Estado peruano. La principal y más importante modificación es la elección y el funcionamiento de gobiernos regionales como instancia intermedia de gobierno. Éstos han sido un aporte importante para la gobernabilidad en un escenario de crisis del sistema político. Han incorporado, aunque de manera heterogénea, nuevas prácticas de transparencia y de participación ciudadana; asimismo son un canal, aún inicial e insuficiente, para el debate y la formulación de políticas de desarrollo regional. A pesar de la perspectiva general positiva del proceso, un balance crítico nos indica que, en muchos casos, las cuatro premisas fundamentales sobre las que éste se construye –subsidiariedad, gradualidad, permanencia e integralidad– no se han cumplido o han sido utilizadas para frenarlo. Se ha carecido de una estrategia y de una política integral que vincule sus dimensiones política y administrativa con la económica, lo cual es clave para pensar la inversión, la producción y el crecimiento productivo en las regiones y localidades. En el tema de la gestión de gobiernos regionales y locales, los primeros tienen problemas de gestión administrativa y presupuestal. No han logrado formular suficientes proyectos que puedan ser declarados viables por el Sistema Nacional de Inversión Pública, lo cual ha retrasado la ejecución del presupuesto de inversión, sobre todo en aquellas regiones que reciben recursos crecientes por canon y sobrecanon. En respuesta a esta situación, y argumentando el carácter fluctuante de los ingresos por estos conceptos, el Ministerio de Economía y Finanzas ha planteado la creación de un fondo de estabilización del canon y sobrecanon que permita asegurar montos de inversión constantes para los próximos años. La idea no es mala, en la medida que sean las instancias regionales y locales las encargadas de decidir sobre su uso y este no se convierta en un mecanismo para recentralizar la gestión de los recursos. En cuanto a los gobiernos locales, estos mantienen, como promedio nacional, un significativo respaldo ciudadano. Su cercanía a los problemas más inmediatos de la gente es un aspecto que favorece a su legitimidad democrática. A pesar de ello, se constatan limitaciones en la modernización de la administración municipal y persisten problemas que caracterizan a la institución en las últimas décadas, como la concentración del poder y la ausencia de fiscalización de parte de los Concejos Municipales. Por último, cabe señalar que hay dos factores que no han contribuido a revertir esta inercia: el lento avance en la transferencia de nuevas competencias a los gobiernos locales y la ausencia de una política orientada hacia su adecuación a los nuevos roles que deberá cumplir en el marco de la descentralización. [1] El presente artículo está basado en el documento “La descentralización en el Perú” realizado por el Comité Operativo del Grupo Propuesta Ciudadana conformado por Javier Azpur, Eduardo Ballón, Epifanio Baca, Luis Chirinos y Gerardo Távara, en el marco del Proyecto Perú Elecciones 2006. Puede descargar la versión completa de este estudio en http://www.consorcio.org/peru2006/
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