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Autor: Juan Miranda (IEP)
La industria farmacéutica es una de las industrias con mayor impacto social. Sin embargo la libre competencia en esta industria es difícil por los altos costos de investigación y desarrollo, por las patentes concedidas, además de la presencia de empresas que abarcan grandes mercados a nivel mundial. En efecto, durante el año 2003 en el Perú diez empresas concentraban el 46% del mercado nacional, siendo ocho de ellas extranjeras.
Por ello el sector farmacéutico peruano es regulado por el Estado, quien se encarga del registro y control de medicamentos, de la compra centralizada de medicamentos para las instancias públicas, además de controlar la comercialización de medicamentos al público en general. Cabe notar que la política nacional de libre competencia para medicamentos no ha aumentado los precios en comparación con Brasil (que aplica una política de control de precios máximos) y España (que aplica una política de Precios de Referencia).
Un análisis local de precios muestra que los medicamentos de marca son mucho más caros que los genéricos, llegando a existir una diferencia hasta de 275% entre ambos grupos. Por esto, la política de libre competencia que mantiene el Perú genera un beneficio importante: una amplia variedad de medicamentos y de precios que permite encontrar precios bastante baratos en comparación de otros países. Sin embargo, es necesario que se implementen políticas tales como proveer información a los consumidores y usuarios sobre la calidad, las características y los precios de los medicamentos genéricos para evitar que el mercado favorezca a los medicamentos sólo de marca.
En ese sentido, es necesario mejorar la regulación de los medicamentos para evitar su contrabando y su falsificación que va en desmedro principalmente de los medicamentos genéricos pues no cuentan con una marca que lo respalde. Para esto, también se recomienda incrementar el costo del registro e inscripción de medicamentos (que actualmente asciende a US$ 93 dólares) con el fin de incrementar los ingresos de la DIGEMID (Dirección General de Medicamentos, insumos y Drogas) y, de esta manera, ampliar el personal especializado; las inspecciones a las empresas productoras, a los laboratorios, a las farmacias y boticas; y, finalmente, realizar los exámenes para las pesquisas realizadas. Adicionalmente debe aplicarse obligatoriamente las Buenas Prácticas de Manufactura y los controles de calidad para los medicamentos importados.
Finalmente, debe de promoverse mayores investigaciones acerca del sector farmacéutico peruano con el fin de identificar otros problemas potenciales y, así promover mejoras en la eficiencia del sector. Además, debe de generarse una base de información estadística del sector (privado y público) con el fin de poder realizar investigaciones más confiables.
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