¿Cuál es el impacto de las remesas internacionales en la desigualdad?
| Portada del número 37 |
Cies: Nuevos conocimientos para mejores políticas |
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James Loveday y Oswaldo Molina (CIUP) (1)
En 2004 se registró la salida de 399 mil peruanos al extranjero. En ese sentido, más del 10% de los peruanos reside actualmente en el extranjero, y el Perú ha pasado de ser un país de inmigración neta a uno de emigración neta. En concordancia con este fenómeno, las estadísticas oficiales del país muestran que entre 1995 y 2004 las remesas pasaron de US $ 599 millones a US $ 1.123 millones y de 1,15% a 1,16%, como proporción del PBI. Cerca del 3% de las familias en el Perú recibe remesas provenientes del exterior. El monto anual de las transferencias externas para una familia es de S/. 4.200, lo que equivale al 14% de su ingreso. Las estadísticas indican que la proporción de familias receptoras de remesas es mayor en Lima y la región de la costa que en el resto de departamentos, en especial aquellos ubicados en la sierra. En este caso, el reducido número de migrantes podría explicarse por los costos de la emigración internacional y por el limitado acceso a información desde los departamentos del interior del país. Por otro lado, la mediana del monto de las remesas recibidas en Lima es S/. 4.200, superior a la mediana del resto urbano (S/. 2.310) y es 3,5 veces el monto percibido en las zonas rurales (S/. 1.200). A pesar de que las transferencias externas recibidas en las zonas rurales son considerablemente menores, el porcentaje que representan del total de los ingresos familiares es mayor en dichas zonas (18%) que en Lima (14%) y el resto urbano (14%). La evidencia en el caso peruano indica que la desigualdad de ingresos es mayor cuando se incluye, dentro de los ingresos de las familias, las remesas externas. Esto se refleja en los indicadores de desigualdad, como el coeficiente de Gini, que en este caso se incrementa de 0,5 a 0,6. Estas cifras reforzarían la idea de que las remesas se concentran en las familias que pueden costear que alguno de sus miembros emigre en busca de mejores horizontes. Por ello, no se puede suponer que el aumento del ingreso por remesas tenga un efecto positivo en hogares rurales con mayores índices de pobreza. Es necesario aprovechar los mayores recursos por el aumento de las remesas de dinero para aumentar el bienestar de los peruanos. La experiencia internacional enseña que el Estado tiene un rol importante para lograr dicho objetivo. En particular, a través de políticas concretas que reduzcan los costos de transacción y faciliten el envío de remesas, brindando información sobre oportunidades de inversión a las familias e involucrando al migrante con su comunidad de origen. [1] El presente artículo está basado en el informe de avance del estudio “Remesas internacionales y bienestar: una aproximación para el caso peruano a partir de la Encuesta nacional de Hogares”, elaborado por los autores en el marco del concurso de investigación ACDI-IDRC 2004. Podrá descargar la versión completa desde http://cies.org.pe/es/node/532 Los autores eran investigadores del Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico (CIUP) durante la elaboración del estudio. |
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