Condiciones para los efectos positivos del TLC con EEUU
| Portada del número 12 | Cies: Nuevos conocimientos para mejores políticas |
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Autor: Mario D. Tello[1] (Investigador de la PUCP)
Independientemente de los motivos políticos (los cuales requieren ser los menos importantes), económicos y sociales que lleven a los dos países a encontrar en el TLC un instrumento que puede servir sus intereses, los efectos económicos positivos de éste dependen de cuatro condiciones, todas de igual importancia. La primera es el poder de negociación e información de los negociadores peruanos. El objetivo de ellos es el de maximizar los “acuerdos útiles” para los exportadores peruanos y productores que compiten con las importaciones americanas, así como también para el beneficio de los consumidores y los agentes que producen innovación tecnológica en el Perú. Para ello, los negociadores requieren estar adecuadamente informados de cuales son estos “acuerdos útiles” en cada uno de los diversos temas de la negociación. La segunda condición es la permeabilidad o flexibilidad de los negociadores americanos para poder aceptar el máximo número de acuerdos útiles. La tercera condición son las respuestas de los agentes económicos (exportadores, inversionistas, agentes de innovación tecnológica, y productores que compiten con las importaciones foráneas) ante los “acuerdos útiles” que se consigan en el TLC. La cuarta y última condición es el conjunto de medidas complementarias e internas que el gobierno requiere implementar para la realización de los efectos del TLC[2]. Cada una de estas condiciones es necesaria para la realización de los potenciales efectos positivos del TLC. El conjunto de ellas constituye la condición suficiente. Durante los siguientes meses y tal vez años, los agentes económicos serán testigos del grado de cumplimiento o incumplimiento de estas condiciones. Tratemos de aportar cada uno de nosotros al cumplimiento de éstas. [1] PhD., profesor principal del departamento de economía de la PUCP y de CENTRUM CATÓLICA. |

Los economistas tenemos la costumbre de ser extremistas en las posiciones sobre la política económica o las denominadas “intervenciones del Estado”. El potencial acuerdo con los Estados Unidos (