¿Cómo va el empleo… y las relaciones laborales? A un año del nuevo gobierno
| Portada del número 48 |
Cies: Nuevos conocimientos para mejores políticas |
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Julio Gamero
A un año del nuevo gobierno, la tendencia en la recuperación del empleo formal (en empresas de más de diez trabajadores) es un hecho innegable. Sin embargo, con solo 17% de participación en el conjunto de la PEA, aumentos superiores al 6% apenas influyen en la mejora general del empleo: poco más del 1%. La microempresa, por su parte, aunque da empleo al 53% de la fuerza laboral del país, lo hace en condiciones de baja productividad y con escaso apoyo de las políticas públicas, de manera que los empleos que se generan no tienen las adecuadas condiciones remunerativas ni de protección social.
Ciclo expansivo y mercado laboral En febrero de 2002 acabó el ciclo recesivo de la economía peruana que comenzó como secuela de la crisis financiera asiática de 1998. Desde que se iniciara dicha recesión, el empleo formal decreció en poco más del 15%, situación que solo se logró recuperar a comienzos de 2006. En el último año, la creación de nuevos empleos en este sector ha alcanzado tasas entre 7 y 8%. La creación de empleos en el último quinquenio ha venido produciéndose junto con una mejora significativa de los niveles de productividad del trabajo que, lamentablemente, no se ha traducido de una manera similar en una mejora de los ingresos de los trabajadores, autoempleados y profesionales independientes. Comparando el comportamiento de empleo dentro y fuera de la capital, encontramos que hasta el año 2006 el empleo fuera de Lima haya crecido a tasas mayores. El boom minero y agroexportador, ambos iniciados en los años previos al gobierno actual, tienen mucho que ver. Esta aceleración en la recuperación de los niveles de empleo se explica por varias razones. En primer lugar, porque el impacto inicial de la demanda externa a través del impulso minero y de agroexportación ha acabado por trasladarse a la demanda interna. En segundo lugar, la estabilidad macroeconómica ha permitido un aumento muy importante en la tasa de inversión privada en los sectores más diversos. Si bien la relación entre el crecimiento del PBI y la generación de empleo formal ha venido mejorando con la profundización del ciclo expansivo, esto no ha sido suficiente para que se refleje en una disminución sustantiva del desempleo abierto, aunque, después de varios años, luego de oscilar entre 8 y 11 por ciento desde agosto de 2005, dicho rango haya bajado a otro que va de 7 a 10 por ciento. ¿Cambios con el nuevo gobierno? El nuevo gobierno no ha hecho mayor cambio en el manejo económico en relación a la anterior administración. En ese sentido, no ha incorporado elementos adicionales que expliquen o modifiquen alguna de las tendencias ya señaladas en el mercado de trabajo. En su primer año de gestión, el presente gobierno ha priorizado el tema del empleo y el de las relaciones laborales del modo que a continuación detallaremos: a) Ha continuado con la discusión centrada en la Ley General del Trabajo. a) Ha concentrado su atención en la modificación de la Ley MYPE (28015). Aunque la administración vigente ha concentrado sus esfuerzos en los aspectos antes señalados, existen otros asuntos que no han merecido mayor atención y que debilitan cualquier propuesta que busque posicionar al MTPE como actor clave en la promoción del empleo: i) En relación con la denominada "Escalera de la empleabilidad". Los retos para adelante El actual gobierno habría innovado si mantiene como compromisos de su gestión las metas que se propuso al iniciar su período en materia de: 1. Subempleo: reducirlo de 53% a 44% |
