Oferta de trabajo infantil y el trabajo en los quehaceres del hogar
| Portada del número 51 |
Cies: Nuevos conocimientos para mejores políticas |
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Luis García
Tradicionalmente se ha estudiado el problema del trabajo infantil como la contraparte a la asistencia a la escuela. Sin embargo, la mayoría de estudios ha ignorado la importancia que puede tener el trabajo en quehaceres del hogar desempeñado por menores de edad. Dado que los niños a partir de cierta edad pueden desempeñar estas actividades, y que el trabajo infantil es una actividad oculta y por lo general fuera de la legalidad, es posible que dentro de una familia los menores de edad sustituyan a sus padres en las labores domésticas, lo que permitiría a los padres trabajar más horas para incrementar los ingresos familiares.
Oferta de Trabajo Infantil y el Trabajo en los Quehaceres del Hogar De acuerdo con las estadísticas de empleo en el Perú, en el año 2000 uno de cada cuatro menores de 18 años participaba en el mercado laboral o realizaba alguna actividad productiva en el hogar . Adicionalmente a esta actividad de los menores de edad, los quehaceres del hogar ocupan tanto tiempo como el trabajo infantil propiamente dicho, y tienen una mayor incidencia entre los niños. La inclusión de los quehaceres del hogar dentro de las posibles actividades que un niño puede realizar tiene importantes implicaciones en términos del análisis del problema y el planteamiento de políticas que busquen la disminución y erradicación del trabajo infantil. Análisis descriptivo del trabajo infantil en el Perú Estado de la niñez en el Perú: En INEI-OIT (2002), también utilizando información de las Encuestas Nacionales de Hogares, se menciona que en el año 2001 aproximadamente 2’020,232 niños de 6 a 17 años trabajan en el Perú de los cuales 633,130 corresponde al área urbana y 1’387,702 a las zonas rurales. Descripción de los hogares peruanos y el trabajo infantil: Utilizando como fuente de información la Encuesta Nacional de Niveles de Vida (ENNIV) del año 2000, encontramos que una primera característica de los hogares con niños trabajadores es que estas unidades tienen más miembros que aquellos hogares sin niños trabajadores, en especial para el caso de los hogares en pobreza extrema. Otro resultado interesante es mientras más pobre sea un hogar, es más probable que en dicho hogar haya niños trabajadores. Existen también diferencias notables por dominio geográfico. Quehaceres del hogar: La participación en quehaceres del hogar es mayor en el caso de las niñas. Es más, no sólo participan más sino que en promedio trabajan más horas en el hogar que sus pares masculinos. Estos indicadores de las niñas se acentúan con forme se incrementa la edad de los menores. Trabajo: Según la encuesta, la gran mayoría de menores trabajadores de 6 a 17 años lo hace como familiares no remunerados. Por el contrario, apenas un 12.3% lo hace como trabajador dependiente y apenas un 4% es independiente. A través de la estimación econométrica se encontró que las horas dedicadas a quehaceres del hogar de la madre y del niño dependen negativamente de sus respectivos salarios. Asimismo, según los resultados, los niños de más edad obtienen mayores ingresos por hora. También, los niños en promedio ganan más que las niñas. La estimación de la oferta laboral del niño arrojó que existe en promedio una asociación positiva entre horas trabajadas y salario por hora. Destaca también que la edad del niño sea una variable que explica el número de horas trabajadas. Además, se obtuvo el siguiente resultado: un eventual incremento en el salario del niño reduce las horas de trabajo en quehaceres del hogar y las horas de estudio, con el consiguiente incremento en las horas trabajadas en la actividad económica principal. Sin embargo, este efecto es levemente atenuado por el efecto ingreso, pues al incrementarse los ingresos del hogar los niños deberían trabajar menos. |
