El Informe GEO y su relación con el Perú
| Portada del número 51 |
Cies: Nuevos conocimientos para mejores políticas |
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Braulio Vargas
En octubre de 2007 el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente presentó su cuarto Reporte Global sobre el Medio Ambiente; conocido como GEO-4. Iniciado en 1995 como una reacción ante el vacío de conocimiento sobre el estado del ambiente y los recursos en el planeta, la información en el GEO-4 inquieta no sólo por la referencia a los problemas y tendencias que afectan el equilibrio de los ecosistemas y el clima globales, sino también por que alerta sobre una nueva década pérdida para el Perú, con relación a implementar políticas que contribuyan a reducir el desgaste ambiental y los detonantes del cambio climático por causa del hombre.
Desde su primera versión en 1997 los GEO han reflejado la evolución de la comprensión científica acerca de la influencia que las fuerzas demográficas, sociales y económicas tienen en los problemas ambientales, y en las tendencias del clima sobre la tierra, particularmente si el ser humano no pone en marcha un modelo sostenible de desarrollo, gestión del ambiente y consumo de recursos del planeta.
Mientras el GEO-1 (1997) enfatizó la problemática ambiental en distintas regiones de la tierra, el GEO-2 (2000) y el GEO-3 (2002) adoptaron un enfoque integrado de los ecosistemas y elementos ambientales, donde la Tierra es un sistema autoorganizado de componentes interdependientes sobre los que inciden las fuerzas naturales, la geología del planeta y la actividad humana. Asimismo, el GEO-4 relieva dos dimensiones que trascienden las fronteras de los países: El cambio climático y el apetito insaciable por los combustibles fósiles (responsables de la emisión de gran parte de los gases de efecto invernadero que provocan el calentamiento global).
Los GEO se conducen a escala global, pero una revisión rápida sobre las instituciones que colaboran en su conducción refleja el incipiente grado de involucramiento de la sociedad y las instituciones de los países en vías de desarrollo. Así, en la conducción del GEO-1 y el GEO-4 colaboraron 4 centros de investigación latinoamericanos. Pero mientras en el primer caso se trató de 4 de un total de 20 entidades colaboradoras, 10 años después el número de colaboradores se incremento a 52 (una reducción en la participación de 20% a 7%). ¿Existen implicancia para el Perú al no involucrase o no implementar políticas sobre la base de los riesgos señalados en el GEO?
Como primera implicancia, el desconocimiento de las causas asociadas, por ejemplo, al cambio climático puede llevarnos a asumir que si los países "ricos" son los mayores generadores de gases de efecto invernadero, serán ellos los que acusen más los efectos del calentamiento global. Hoy en día esta afirmación se ha debilitado, puesto que los efectos del cambio climático se manifiestan a escala planetaria, y los niveles de emisión de gases en los países desarrollados están disminuyendo, mientras que en los países en vías de desarrollo están aumentando.
Una segunda implicancia es la incapacidad de prever los riesgos concretos para territorios multi-ecosistemas como el Perú. No es posible, por ejemplo, entender en qué zonas el aumento de la temperatura está asociado al surgimiento de vectores epidémicos, qué tipos de conflictos sociales acarreará el deshielo de las cumbres Andinas, cómo impacta la deforestación en la conservación de humedad en el bosque amazónico, o qué especies pueden desvanecerse por que sus fuentes de alimentación quedan fuera de alcance cuando llega el periodo de nacimiento de crías, etc.
La falta de involucramiento de las instituciones de nuestro país nos debe alertar sobre un nuevo tipo de década perdida; uno en el que perdemos capacidad de respuesta ante una eventual manifestación de las drásticas consecuencias del cambio climático.
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