La economía de García: construyendo el sobrecalentamiento
| Portada del número 52 |
Cies: Nuevos conocimientos para mejores políticas |
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Waldo Mendoza Bellido
A un año y medio de gobierno del presidente García, el ciclo expansivo que se inició en el año 2003 se ha consolidado y, además, ha pasado a estar liderado por las actividades no primarias. El beneficio de este nuevo estilo de crecimiento económico es que es más intensivo en mano de obra. El problema, el de siempre en la economía peruana, es que conduce casi inevitablemente a problemas en el sector externo.
Estos resultados reflejan en buena medida la influencia de la política fiscal y la política monetaria, que han recuperado su tradicional carácter pro cíclico, interrumpido brevemente en el periodo 2001-2006. Por un lado, el déficit fiscal estructural se ha elevado apreciablemente respecto al del año 2006, y se ha reestablecido una vieja práctica de los ochenta, de congelar el precio de los combustibles, a pesar de la fuerte elevación de los precios internacionales.
Por otro lado, la autoridad monetaria, a pesar que se registra una elevación sostenida de la inflación subyacente, ha tolerado la reducción de la tasa de interés real de referencia, y ha puesto en práctica un conjunto de medidas que han incentivado el ingreso de capitales de corto plazo, interrumpiendo el proceso de desdolarización que se venía observando en los últimos años.
1. Crecimiento económico con empleo.
El crecimiento de la economía peruana registrado en el 2007, con referencia al crecimiento mundial, ha seguido siendo sobresaliente.
El actual ciclo expansivo de la economía peruana, con inflación baja y superávit en las cuentas externas, no tiene precedentes en nuestra historia contemporánea. El crecimiento del producto va de la mano con el crecimiento del empleo.
En el 2007, por segundo año consecutivo, el crecimiento ha estado liderado, desde el lado de la demanda, por la demanda interna, y no por las exportaciones; y, desde el lado de la oferta, por las actividades no primarias, y no por las primarias.
2. Política macroeconómica pro cíclica.
Uno de los factores que explican el fuerte crecimiento de las actividades no primarias en el 2007 ha sido la política macroeconómica, la cual ha recuperado su carácter pro cíclico, interrumpido transitoriamente en el periodo 2001-2006. La política fiscal, elevando el déficit fiscal estructural, y la política monetaria, reduciendo la tasa de interés real y promoviendo la expansión del crédito bancario, en moneda nacional y en moneda extranjera.
En resumen, la mezcla de política fiscal y política monetaria expansiva explican el fuerte crecimiento de la demanda interna registrado en el 2007. La mayor demanda interna ha exacerbado la expansión económica y ha elevado la tasa de crecimiento de las importaciones, como no se veía desde mediados de los noventa.
El beneficio de este nuevo estilo de crecimiento económico es que es más intensivo en mano de obra. El problema, el de siempre en la economía peruana, es que conduce casi inevitablemente a problemas en el sector externo: después de casi una década, en el 2007 se ha interrumpido la elevación sostenida del superávit en la balanza comercial.
3. Política monetaria: algunas de cal, varias de arena.
Durante el año 2007, el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) ha acumulado un volumen apreciable de reservas internacionales, lo que permitirá enfrentar mejor eventuales modificaciones en las condiciones internacionales; pero, por otro lado, ha incumplido con la meta de inflación en el 2006, cambió dicha meta y volvió a incumplirla en el 2007 y, a través de distintas medidas, está estimulando el ingreso de capitales de corto plazo- haciendo más vulnerable el sector externo de la economía peruana-, e interrumpiendo el proceso de desdolarización de la economía.
En conclusión, según lo demuestran los datos analizados, la política monetaria del BCRP en el 2007 no fue contractiva, anti inflacionaria, como debería haber sido, sino mas bien expansiva.
4. Política fiscal pro cíclica y "populismo" con los combustibles.
La política económica del presidente García está repitiendo uno de los errores de la política fiscal del ingeniero Fujimori, que la administración anterior no cometió: la política fiscal ha vuelto a ser pro cíclica.
El sentido común y la experiencia internacional recomiendan que la política fiscal debe ser contra cíclica, estabilizadora; esto es, expansiva cuando hay indicios de recesión y contractiva cuando la expansión empieza a atentar contra el equilibrio externo, o cuando aparecen presiones inflacionarias, o para generar los fondos públicos necesarios para la etapa de la depresión.
En el año 2007, mientras la economía crece por encima de su nivel potencial, el fisco ha inyectado innecesariamente más demanda, a una economía que no la necesita.
Por otro lado, el desembolso de alrededor de S/. 800 millones para el Fondo de Estabilización del Precio de los Combustibles durante el 2007 y la ampliación de su vigencia para el 2008, es una muestra de que la política le está ganando a la economía en el manejo del precio de los combustibles.
En las condiciones actuales, de mantenerse el precio internacional del crudo en el nivel de principios del 2008, el empecinamiento en mantener congelado el precio local de los combustibles podría costarle al fisco alrededor de S/. 3000 millones al año.
5. Opciones de política económica.
El sobre calentamiento de la economía producido en el primer año y medio del gobierno del Presidente García, caracterizado por el crecimiento del PBI por encima de su nivel potencial, por la inflación subyacente en alza y la interrupción de la mejora sostenida del la balanza comercial, debe detenerse. Para ello, debe reestablecerse el carácter contra cíclico de la política fiscal y la política monetaria.
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