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Crédito agrario en el Perú ¿Qué dicen los clientes?
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DIAGNOSTICO Y PROPUESTA 4
CONTENIDO Presentación Introducción I. Situación del crédito para la agricultura A. Evolución de la oferta de créditos para la agricultura II. Limitaciones para acceder al crédito en el ámbito rural: La teoría A. No cumplimiento de requisitos para acceder al crédito formal III. Los autorracionados: El caso del valle de Huaral A. La agricultura en el valle de Huaral IV. Qué hacer para combatir el autorracionamiento A. Propuestas pare reducir problemas de acceso y costos V. Conclusiones y pistas de investigación Bibliografía |
CarolinaTrivelli
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Introducción
Este documento recoge los principales hallazgos de la investigación Demanda de créditos para la agricultura: Clientes potenciales para los prestamistas forma- les, realizada entre 1999 y 2000 en el marco de las actividades del Consorcio de Investigación Económica y Social (CIES). El objetivo general del trabajo fue identificar las razones que explican la existencia de un conjunto significativo de pequeños productores que son conscientes de desear/necesitar un crédito del sector formal, pero se autorracionan y no participan en el mercado formal de créditos.
La existencia de agricultores que se autorracionan evidenciaría que una porción de la demanda por créditos formales no se hace efectiva, vale decir, se mantiene como una demanda potencial. Conocer las razones que explican tal comportamiento permite proponer acciones de política a ser ejecutadas por el sector público o por los propios intermediarios formales, a fin de hacer efectiva esta demanda potencial. Un incremento en la demanda efectiva puede traducirse en una mayor asignación de fondos de los intermediarios formales hacia el agro o, en su defecto, permitir a los prestamistas seleccionar, a través de sus estrategias de racionamiento, a los mejores clientes y así hacer más atractiva la plaza rural para los intermediarios financieros.
El tema objeto de la investigación es relativamente nuevo y ofrece un amplio campo para explorar conceptos, mediciones, teorías y propuestas. La investiga- ción complementó lo avanzado en el período 1998-1999, permitió reforzar y profundizar el análisis de estos grupos de demandantes de crédito para la agricul- tura, sin perder de vista los usuales análisis por el lado de la oferta de fondos para el sector. Como se verá en el documento, existe evidencia suficiente para pensar que no todas las limitaciones en el crédito para el sector agropecuario se dan por el lado de la oferta de fondos formales, sino más bien se unen a restricciones por el lado de la demanda.
Este documento cubre una amplia gama de temas y, partiendo de la teoría sobre mercados financieros con información asimétrica y en contextos donde otros mercados (distintos del financiero) no son necesariamente competitivos, se basa en evidencia empírica recogida especialmente para responder a las pregun- tas centrales de por qué algunos agricultores que son conscientes de su demanda por crédito formal no la concretan en el mercado y cómo resuelven el problema del acceso a fondos con fines productivos en distintos contextos. Lo expresado aquí debe dar pie a mayores investigaciones sobre el tema e iniciar trabajos que incorporen ambos lados del mercado en la explicación y solución de las restriccio- nes financieras que suelen señalarse como traba para el desarrollo agropecuario.
Diversas instituciones y personas han hecho posible llevar a adelante esta investigación. En primer lugar, el apoyo financiero y la confianza del CIES resulta- ron fundamentales para perseverar en nuestro esfuerzo por ahondar en este novedoso tema y en una aproximación distinta al problema del financiamiento para la agricultura. El apoyo del equipo de investigadores y del personal administrativo del IEP fue sustancial, especialmente durante el trabajo de campo. Hildegardi Venero es responsable de buena parte de esta investigación; sin su dedicación, compromiso y curiosidad no hubiera podido realizarla y por ello requiere del mayor reconocimiento. El trabajo de Hildegardi fue complementado por el de Cecilia Gianella, que nos ayudó a procesar las encuestas, y por el de Juana Dávila, responsable de la recolección de información primaria en el valle de Huaral. Finalmente, en la última etapa de la investigación, Johanna Yancari prestó una ayuda valiosa para concluir el documento.
En segundo lugar, el trabajo se ha visto beneficiado con los comentarios y recomendaciones de un grupo de investigadores que gentilmente dedicaron su tiempo a leer versiones preliminares de este texto, informes de avance y a sostener largas discusiones sobre diversos aspectos del mismo. Entre ellos deseo mencionar a Stephen Smith, Efraín Gonzales de Olarte, Steve Boucher, Javier Alvarado, Francisco Galarza, Federico Ugaz, Janelle Larson, Adriana Herrera y Thomas Walker, que hicieron importantes comentarios, sugerencias y críticas.
En tercer lugar, debo agradecer a los agricultores de Huaral, que por segunda vez recibieron a nuestros encuestadores y conversaron extensamente con ellos. Asimismo, a los agentes de las entidades financieras formales y semiformales que nos atendieron y respondieron a nuestra larga lista de interrogantes.
Finalmente, he de señalar que todos los errores y omisiones de este documen- to son de mi entera responsabilidad.
Introducción
Este documento recoge los principales hallazgos de la investigación Demanda de créditos para la agricultura: Clientes potenciales para los prestamistas forma- les, realizada entre 1999 y 2000 en el marco de las actividades del Consorcio de Investigación Económica y Social (CIES). El objetivo general del trabajo fue identificar las razones que explican la existencia de un conjunto significativo de pequeños productores que son conscientes de desear/necesitar un crédito del sector formal, pero se autorracionan y no participan en el mercado formal de créditos.
La existencia de agricultores que se autorracionan evidenciaría que una porción de la demanda por créditos formales no se hace efectiva, vale decir, se mantiene como una demanda potencial. Conocer las razones que explican tal comportamiento permite proponer acciones de política a ser ejecutadas por el sector público o por los propios intermediarios formales, a fin de hacer efectiva esta demanda potencial. Un incremento en la demanda efectiva puede traducirse en una mayor asignación de fondos de los intermediarios formales hacia el agro o, en su defecto, permitir a los prestamistas seleccionar, a través de sus estrategias de racionamiento, a los mejores clientes y así hacer más atractiva la plaza rural para los intermediarios financieros.
El tema objeto de la investigación es relativamente nuevo y ofrece un amplio campo para explorar conceptos, mediciones, teorías y propuestas. La investiga- ción complementó lo avanzado en el período 1998-1999, permitió reforzar y profundizar el análisis de estos grupos de demandantes de crédito para la agricul- tura, sin perder de vista los usuales análisis por el lado de la oferta de fondos para el sector. Como se verá en el documento, existe evidencia suficiente para pensar que no todas las limitaciones en el crédito para el sector agropecuario se dan por el lado de la oferta de fondos formales, sino más bien se unen a restricciones por el lado de la demanda.
Este documento cubre una amplia gama de temas y, partiendo de la teoría sobre mercados financieros con información asimétrica y en contextos donde otros mercados (distintos del financiero) no son necesariamente competitivos, se basa en evidencia empírica recogida especialmente para responder a las pregun- tas centrales de por qué algunos agricultores que son conscientes de su demanda por crédito formal no la concretan en el mercado y cómo resuelven el problema del acceso a fondos con fines productivos en distintos contextos. Lo expresado aquí debe dar pie a mayores investigaciones sobre el tema e iniciar trabajos que incorporen ambos lados del mercado en la explicación y solución de las restriccio- nes financieras que suelen señalarse como traba para el desarrollo agropecuario.
Diversas instituciones y personas han hecho posible llevar a adelante esta investigación. En primer lugar, el apoyo financiero y la confianza del CIES resulta- ron fundamentales para perseverar en nuestro esfuerzo por ahondar en este novedoso tema y en una aproximación distinta al problema del financiamiento para la agricultura. El apoyo del equipo de investigadores y del personal administrativo del IEP fue sustancial, especialmente durante el trabajo de campo. Hildegardi Venero es responsable de buena parte de esta investigación; sin su dedicación, compromiso y curiosidad no hubiera podido realizarla y por ello requiere del mayor reconocimiento. El trabajo de Hildegardi fue complementado por el de Cecilia Gianella, que nos ayudó a procesar las encuestas, y por el de Juana Dávila, responsable de la recolección de información primaria en el valle de Huaral. Finalmente, en la última etapa de la investigación, Johanna Yancari prestó una ayuda valiosa para concluir el documento.
En segundo lugar, el trabajo se ha visto beneficiado con los comentarios y recomendaciones de un grupo de investigadores que gentilmente dedicaron su tiempo a leer versiones preliminares de este texto, informes de avance y a sostener largas discusiones sobre diversos aspectos del mismo. Entre ellos deseo mencionar a Stephen Smith, Efraín Gonzales de Olarte, Steve Boucher, Javier Alvarado, Francisco Galarza, Federico Ugaz, Janelle Larson, Adriana Herrera y Thomas Walker, que hicieron importantes comentarios, sugerencias y críticas.
En tercer lugar, debo agradecer a los agricultores de Huaral, que por segunda vez recibieron a nuestros encuestadores y conversaron extensamente con ellos. Asimismo, a los agentes de las entidades financieras formales y semiformales que nos atendieron y respondieron a nuestra larga lista de interrogantes.
Finalmente, he de señalar que todos los errores y omisiones de este documen- to son de mi entera responsabilidad.


