INEI, en evento con CIES, informa que la pobreza monetaria bajó al 25,7% en 2025
La difusión de estos datos estadísticos oficiales permitirá a las autoridades orientar eficazmente las políticas públicas para la erradicación de la pobreza en el país.
Lima, 05 de mayo de 2026. El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), con el apoyo técnico y la participación del Consorcio de Investigación Económica y Social (CIES), presentó este martes 5 de mayo en el auditorio institucional del INEI los resultados oficiales del informe “Perú: Evolución de la pobreza monetaria 2016–2025”. El estudio, sustentado en los datos de la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO), reveló que durante el año 2025 la pobreza monetaria afectó al 25,7% de la población peruana, lo cual significa una disminución de 1,9 puntos porcentuales respecto al 2024 y refleja que 567 mil personas lograron salir de la pobreza. Esta información se convierte en evidencia estratégica para proponer el diseño de políticas públicas enfocadas en el bienestar de las familias a nivel nacional.
Javier Portocarrero Maisch, Director Ejecutivo del CIES, fue el encargado de inaugurar el evento. Durante sus comentarios de cierre, hizo una fuerte invocación para que el debate electoral y los actores políticos tomen la lucha contra la pobreza como eje central. Al resumir el panorama, Portocarrero advirtió: «El Perú fue un país extremadamente atacado por el COVID y la recuperación ha sido lenta desigual (…) estamos entre los pocos países en América Latina que aún no logra recuperar ese nivel prepandemia».
Por su parte, Gaspar Morán Flores, Jefe Institucional del INEI, presentó los resultados oficiales y clausuró el evento reafirmando el compromiso de su institución con la transparencia y la oportunidad en la entrega de datos. El análisis macroeconómico y estructural estuvo a cargo de Javier Herrera, investigador de la PUCP y del IRD, quien demostró que el crecimiento económico reciente no se ha traducido equitativamente en reducción de la pobreza y detalló el impacto vital de los programas sociales. Herrera destacó el fenómeno de la urbanización del problema: «Inicialmente teníamos un nivel de pobreza rural muy elevado y en particular de la pobreza extrema sin embargo en el momento actual hay más pobres urbanos que rurales».
Desde una perspectiva comparativa, Carolina Trivelli Ávila, investigadora principal del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), señaló el rezago del Perú frente a otros países de la región y alertó sobre la crítica asociación entre el aumento de la pobreza y el hambre, instando a involucrar a los gobiernos locales. La investigadora fue enfática al señalar: «Pasamos de ser un país ejemplo en reducción de pobreza… a hacer la cola de la región en materia de reducción de pobreza, eso tenemos que tenerlo claro porque eso genera una deuda del país con estos 8 millones de peruanos y peruanas».
El reto de las políticas públicas fue abordado por Norma Correa Aste, investigadora de la PUCP, quien propuso que el Estado debe jugar un «partido paralelo» para atender los nuevos retos urbanos sin descuidar la experiencia en la pobreza rural, advirtiendo también sobre el impacto de las economías ilegales en territorios indígenas y amazónicos. Correa subrayó: «El crecimiento económico en mi punto de vista (…) no es una condición suficiente para la reducción de pobreza porque (esta) requiere intervenciones de políticas públicas y programas específicos».
En representación del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS), Rafael Castillo Alfaro, Director General de Seguimiento, Evaluación e Innovación, expuso el impacto mitigador de programas como Juntos y Pensión 65. Castillo precisó: «Sin estas transferencias la pobreza monetaria pudo haber alcanzado 29.6% o más este impacto es aún más notorio en el ámbito rural donde ambas transferencias sumadas aseguran al menos una reducción de 7.9 puntos porcentuales».
Finalmente, el evento contó con la validación técnica expuesta por Juan José Díaz, Director Ejecutivo de GRADE, quien dio lectura a la declaración oficial y a las cinco recomendaciones de la Comisión Consultiva para la Estimación de la Pobreza. Díaz concluyó: «La comisión concluye que la calidad y robustez de los datos de la ENAHO utilizados para la medición de la pobreza monetaria 2025 cumplen estándares de calidad adecuados permitiendo disponer de información confiable para la estimación de los indicadores»
La presentación de esta investigación reafirma el compromiso con la transparencia gubernamental y proporciona la evidencia necesaria para una mejor focalización de los recursos públicos. Estos datos evidencian no solo los avances obtenidos, sino los retos territoriales que aún existen, convocando a los diferentes sectores del país a seguir trabajando para impulsar el desarrollo sostenible en el Perú.
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