Seminario CIES 2025: Perú tiene más de 2,400 obras paralizadas con un costo de S/ 44,000 millones
- Jürgen Blum (Banco Mundial) revela que el valor acumulado de proyectos problemáticos equivale al 17.3% del PBI y que la principal causa es la “puerta trasera” del presupuesto.
- Más del 80% de los nuevos proyectos ingresa sin planificación previa (PMI), impulsado por presiones políticas, lo que genera sobrecarga y abandono de obras en ejecución.
- La solución institucional pasa por asegurar el financiamiento de proyectos en marcha antes de aprobar nuevos, un enfoque top-down similar al de Francia y Chile.
Lima, 2 de diciembre de 2025. – El problema de las obras públicas paralizadas, abandonadas y con baja ejecución en el Perú no es solo una falla operativa, sino un problema institucional y estructural que drena el presupuesto del Estado. Así lo advirtió Jürgen Blum, especialista senior del Banco Mundial, durante su exposición en el XXXVI Seminario Anual de Investigación CIES. En este evento, realizado en el marco del proyecto Simplificación administrativa y destrabe de la inversión pública, Blum reveló la magnitud de la crisis. A junio de 2025, el país suma 2,428 obras públicas paralizadas que representan S/44,297 millones de inversión comprometida, de acuerdo a los informes hechos por la Contraloría. Más impactante aún, el valor acumulado de los proyectos problemáticos a nivel nacional (abandonados y paralizados) equivale a un 17.3% del Producto Bruto Interno (PBI), una cifra calificada como «extraordinariamente alta».
El hallazgo central: la «puerta trasera» del presupuesto
El diagnóstico de Blum subraya que la inversión pública funciona como una «cadena rota» donde el cuello de botella decisivo es el proceso presupuestario. De acuerdo al estudio realizado por Blum, la gran mayoría de la inversión nueva traspasa el planeamiento estratégico. Más del 80% de los nuevos proyectos entra por el Presupuesto Institucional Modificado (PIM), sin pasar por la Programación Multianual de Inversiones (PMI) ni el Presupuesto Institucional de Apertura (PIA). Esta «puerta trasera», impulsada por la política, sobrecarga el presupuesto y genera el abandono de proyectos ya en ejecución. “Hay un pico en años electorales a nivel local, lo que sugiere que es políticamente atractivo integrar nuevos proyectos en el ciclo presupuestario a expensas de los que están en curso”, detalló Blum. Esta práctica significa que “el dinero se desvía de los proyectos en curso hacia nuevos proyectos”, explicó.
Soluciones institucionales para destrabar
Blum señaló que mejorar la inversión pública requiere cambios institucionales y no solo más dinero. Entre las propuestas para el próximo quinquenio, destacó la necesidad de establecer un Proceso Presupuestario Descendente (Top Down) —inspirado en países como Chile y Francia— donde «primero hablemos de la financiación necesaria para los proyectos en curso, y solo cuando esa conversación concluya, discutamos qué nuevos proyectos se pueden permitir.» “El Perú no tiene un problema de falta de proyectos, sino de malos proyectos”, concluyó Blum, señalando que esta situación requiere reformas urgentes en planificación, control y presupuestación para dejar de desperdiciar recursos.
Jürgen Blum realizó su exposición durante la XXXVI edición del Seminario Anual del CIES titulado ‘Retos del nuevo Gobierno 2026-2031’, que se realizó del 02 al 04 de diciembre en el Campus de la Universidad del Pacífico (Jirón General Sánchez Cerro 2121, Jesús María).