¿Es el espacio Macro Sur una región económica? Análisis de su estructura económica y territorial
| Portada del número 47 |
Cies: Nuevos conocimientos para mejores políticas |
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Gonzalo Neyra A.
El nuevo escenario de los espacios regionales en el Perú está inserto entre dos procesos dominantes: la creciente apertura externa, mediante la búsqueda de integración y tratados de libre comercio; y una apertura hacia adentro, expresada en un proceso de descentralización territorial cuya estrategia apuesta por la conformación de macrorregiones. Estas últimas consisten en entidades territoriales de mayor dimensión que los actuales departamentos, que tengan no solo mayor viabilidad fiscal sino que también se constituyan en unidades geoeconómicas, generadas sobre la base de los corredores económicos, y que sean capaces de enfrentar los desafíos de la creciente internacionalización.
¿Es el espacio Macro Sur una región económica? Desde la tradicional perspectiva de la demarcación departamental, es evidente que los territorios sureños, al igual que el resto de departamentos, responden a la tipología de "regiones de programación". Sin embargo, esta concepción es bastante artificial porque en muchos de ellos no existe una articulación interna, cuestión que la regionalización actual pretende superar. De acuerdo con los criterios de homogeneidad, es difícil concebir como región a un espacio territorial que tiene inmensas heterogeneidades geográficas y socioeconómicas como el sur peruano. No obstante, algunos ámbitos en su interior poseen características similares. Es difícil hablar de regiones económicas cuando no existen vinculaciones comerciales complejas; es decir, que hayan superado el estadio de las transacciones agropecuarias, que generalmente se desarrollan al interior de un corredor económico. La complejidad de los intercambios económicos está presente en un sistema de ciudades intermedias y mercados maduros. Los corredores económicos en el espacio sur peruano Los corredores económicos son ejes longitudinales y subsistemas urbanos condicionados por la geografía y las vías de comunicación (Vergara 2001), cuyas dinámicas expresan de manera más realista las economías territoriales del país y superan la concepción artificial de los departamentos. De acuerdo con estudios que han buscado identificar los corredores económicos en el país , en el espacio Macro Sur se pueden identificar cinco corredores económicos, cuyas articulaciones económico-productivas conformarían la región Macro Sur. Más de la mitad de la producción económica del espacio Macro Sur se encuentra ubicada en la zona costera (Arequipa, Moquegua y Tacna) y, dentro de él, la importancia económica de Arequipa es evidente: este corredor económico genera más de un tercio del valor agregado macrorregional En resumen, si bien la población sureña se encuentra ubicada mayoritariamente en los departamentos de la zona andina (Puno y Cusco, principalmente), la mayor parte de la producción económica se asienta en la zona de los departamentos de la costa. Conclusiones y recomendaciones de política El espacio Macro Sur (que integra a los siete departamentos del sur) constituye una región económica, pues, a diferencia del resto de territorios del país, vincula a sus ciudades intermedias mediante intercambios complejos que han superado a las transacciones agropecuarias. La estructura económica del espacio Macro Sur en conjunto es diversificada, al igual que la mayor parte de los corredores económicos que lo componen. Aunque la estructura interior de cada corredor económico es similar a la del espacio Macro Sur, en general, existe una especialización variada: zonas urbanas como Arequipa se han especializado en actividades terciarias, como el comercio y los servicios; zonas poco pobladas pero con buena dotación de recursos naturales como, Madre de Dios y Moquegua-Tacna, se han especializado en la minería del oro y cobre, respectivamente. Por su parte, la economía de Puno es eminentemente agropecuaria; mientras que Cusco-Apurímac aprovecha bien sus potencialidades turísticas. La distribución de actividades al interior del espacio Macro Sur muestra que la costa (Arequipa, Moquegua y Tacna) genera más de la mitad de la actividad económica, y que Arequipa produce más de un tercio del valor agregado macrorregional. Ello está asociado al mayor desarrollo de estas zonas, mejores infraestructuras y más altos niveles de urbanización. En el período de análisis, Moquegua-Tacna es el que mostró mayor dinamismo, al ganar mayor participación en la estructura económica macrorregional. Todo lo contrario sucede con los corredores más poblados y que se ubican en la zona andina. Desde la perspectiva económica, la integración del espacio Macro Sur como una región es altamente viable, especialmente por las articulaciones entre sus corredores económicos y el desarrollo de mercados en sus ciudades intermedias, lo cual tenderá a consolidarse con la construcción de la Carretera Interoceánica. En el futuro inmediato, la política pública debería priorizar acciones encaminadas a:
A corto plazo también es importante una agresiva política de atracción de inversiones privadas externas, que permitan financiar infraestructuras de escala macrorregional y los grandes proyectos de irrigaciones costeras.
[1] Muy diferente a las articulaciones territoriales de Lösh, quien modeló vinculaciones de tipo hexagonal. Para mayor detalle véase Vergara, Ricardo (2000). "Corredores económicos identificados en el Perú", en Benavides, Marisela y Hugo Cárdenas (editores). Seminario: Estrategias de competitividad regional en el Perú. Lima: La Fundación Suiza para el Desarrollo Técnico, Swisscontact, pp. 73-104 (documento en línea disponible en <http://www.swisscontact.org.pe/docu_linea/estrateg_compet_regional.pdf>).
[2] Los más importantes son el Proyecto de Reducción y Alivio a la Pobreza (PRA) y el equipo Técnico para la Inversión Social (ETIS). |
